lunes, 17 de marzo de 2008

CONSECUENCIAS DEL ABUSO SEXUAL:

MIEDOS:

Los sobrevivientes sufren temores diversos: miedo a estar solos, a la oscuridad. Al abandono, incluso de la o el terapeuta, al rechazo, a los cambios, a estar en público, a la intimidad, por lo que las relaciones de pareja son muy dificultosas.

Miedo a perder el control, miedo a enloquecer, a ser tocado, a la sexualidad y los sentimientos y sensaciones sexuales; temor a ciertos lugares ( regularmente asociados al abuso), miedos inexplicables relacionados con sus propios hijos, por lo que los protegen excesivamente o no los dejan con ninguna otra persona; miedo a los exámenes pélvicos, por lo que postergan la ida al médico, se rehusan a asistir o se disocian cuando están siendo examinadas.

SÍNTOMAS FISICOS:

Los sobrevivientes suelen tener mucha tolerancia al dolor, al cansancio, al hambre, es decir, no tienen sensibilidad para observar las señales de su cuerpo. Contrariamente, algunas sensaciones son expresadas con reacciones físicas. Tienden a esconder su cuerpo con ropas flojas. Ofrecen mucho problema respecto a la imagen corporal, por lo que engordan fácilmente o bien tienen problemas alimenticios como anorexia y bulimia. Manejan enfermedades físicas en las que se sospecha fuertes componentes psicológicos. Se autolesionan. Suelen también, sentir rechazo manifiesto hacia su cuerpo "yo no me acepto así'. Sufren también de tensión muscular, por lo que es frecuente la cefalea por tensión y el dolor de espalda. Presentan trastornos gástricos inexplicables y son frecuentes problemas ginecológicos.

SECUELAS EMOCIONALES:

La lista de las secuelas emocionales es amplia y compleja, desordenes de la alimentación, (anorexia, bulimia, etc.) Distorsiones de la percepción del propio cuerpo. Trastornos compulsivos, Trastornos adictivos-adicción a sustancias adictivas o de otro tipo-. Codependencia, Conductas autodestructivas, riesgos innecesarios y poco juiciosos. Ideación suicida e intentos de suicido. Es frecuente la depresión tanto severa y aguda, así como de manera crónica. Se pueden observar diferentes trastornos de ansiedad, especialmente, ataques de pánico. Sentimientos de culpa abrumadores, la mayoría de los sobrevivientes han pasado muchos años sintiendo que ellos fueron los culpables del abuso y se reprochan el no haberse defendido, el no haber pedido ayuda, el haber permitido, el haber sentido placer, en algunos casos.

También exhiben conductas sumamente controladoras, suelen controlar en las relaciones, en el trabajo, con mucha tendencia a la perfección, como defensa ante la angustia a perder su propio control.

El sobreviviente se percibe así mismo como malo, sucio, "diferente" lo manifiesta que su autoestima está muy lastimada. Esto la lleva a establecer relaciones poco gratificantes y en las que es víctima de abuso físico y emocional.

Se observa también muy pobre control emocional, así se les dificulta manejar emociones fuertes, especialmente la ira, el miedo y a la vez su conducta puede ser retraída y buscar el aislamiento. Otros suelen presentar ataques de ira incontrolable.

Los sentimientos de desesperanza son frecuentes.

RELACIONES:

Los sobrevivientes tienen mucha dificultad para aceptar el amor de otros, porque prevalece el sentimiento de no merecer, de ser indigno, de estar manchado, "ser sucio", "malo o defectuoso". La convivencia en pareja dificulta la expresión de sentimientos, muchas veces se contienen de expresar lo que sienten por temor a perder el control y la idea que algo muy malo va a pasar: por otro lado, el desbordamiento de la ira es una característica que desconcierta a la pareja.

Una dificultad manifiesta en esta área es la confianza. Le cuesta confiar en la pareja, amigos, familiares, conocidos, de tal manera que se mantiene hipervigilante, con temor de que algo malo pueda suceder, aunque muchas veces por la dificultad de discriminar con quien relacionarse puede revictimizarse en relaciones abusivas.

SEXUALIDAD:

Esta área ofrece múltiples síntomas y secuelas. Algunos de ellos son: dificultad de disfrutar la sexualidad o parte de ella, dificultad de ser tocado, rechazo al sexo, este es considerado, malo, sucio, pecaminoso. Muchas veces tienen "flashbacks" durante la relación sexual, sensaciones corporales desagradables, pánico o ausencia total de sensaciones (anestesia corporal).

Puede ser también que el sobreviviente presente una conducta promiscua, sexo obsesivo y compulsivo, sin satisfacción como producto de su autopercepción: "solamente soy un objeto sexual".

MEMORIA:

Muchas de los sobrevivientes no recuerdan el abuso o tienen únicamente ideas vagas, recuerdos entrecortados o entre bruma, o sensaciones corporales que les hacen pensar que "algo pasó". Pueden sufrir lagunas mentales.

Por otro lado suelen tener sueños o pesadillas del abuso o simbólicos del mismo. Los "flashbacks" son frecuentes, lo mismo que los disparadores, que se presentan ante estímulos que se pueden asociar al trauma.

En relación a la memoria del abuso los administradores de justicia deben conocer que "El recuerdo -sin importar la edad de la persona- con frecuencia no está completo y exacto. Los adultos así como los niños fallarán para notar ciertas características de un acontecimiento, olvidan partes de lo que ocurrió, y pueden confundir partes de lo que sucedió.

Diversos estudios dan cuenta que la probabilidad de la exactitud del testimonio aumenta cuando el reporte concierne a información "central", tal como acciones sobresalientes; el evento tuvo una larga duración en el tiempo: el asaltante era familiar, tal como un vecino, pariente o conocido; el evento fue repetitivo.